martes, 2 de marzo de 2010



Sostuve la felicidad en mis manos,
a un paso de avanzar,
a punto de triunfar,
y sin pensarlo lo deje escapar.

Mantuve en mi mente segundos,
escasos recuerdos, recuerdos,
imposibles de borrar,
casi a punto de estallar.

Lo tuve en mis manos un tiempo,
y no lo supe valorar.
Me mantuvo en su alma un instante,
y aun no me pudo olvidar.
Lo vi riendo, sin parar de llorar,
escondiendo una lagrima herida.
Lo vi, y no pude evitar sonreir,
sera que el tiempo sirvio para pensar.

Yo lo recuerdo como un triste pasado,
como una dulce melodia en un reino olvidado.
El me recuerda como la mejor soledad,
como su peor compañia.

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